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domingo, 10 de mayo de 2015

"Patrimonio Mundial": Mojenyo Daro y el Gran Simbabue


La del valle del Indo en lo que ahora es Paquistán es una de las civilizaciones más antiguas, junto con las de Sumeria, el Egipto faraónico y China, pero se diferencia de las otras tres en que su escritura sigue siendo imposible de leer, por lo que lo único que da pistas sobre su gente son los meros objetos materiales. 

Se sospecha que su lengua sobrevive en India en una versión moderna de una de las de los grupos munda, indoario o dravídico, que son las tres familias lingüísticas indias principales.  El candidato más favorecido es el dravídico, pero no hay pruebas definitivas, y puede que no exista ninguna relación con las lenguas actuales.

El tema de uno de los capítulos de la serie de televisión Treasure Seekers de la National Geographic Society, titulado "Africa's Forgotten Kingdom" (El reino olvidado de Africa), es sobre el segundo asunto de la presente transcripción, que es la narración de un episodio del programa de la UNESCO y Transtel (televisión alemana) "Patrimonio Mundial" visto en el canal Señal Colombia el 12 de mayo del 2.001.  (En enero quedaron incluidas aquí tres transcripciones de las narraciones de los capítulos sobre Angcor Uat, la escritura maya y la Ruta de la Seda de la serie antedicha.)  Luego de los dos temas que siguen a éste (sendas entrevistas relacionadas con la brujería) se incluirá otros dos capítulos de ese mismo programa.

Son tan incoherentes ciertos pasajes del tercer capítulo de la serie "El Poderoso Continente" que preferí detenerme y esperara a recibir el libro, habiendo solicitado a alguien que vive en el exterior y tiene las tarjetas de crédito internacionales necesarias que me lo consiga, antes de continuar digitándola.  Mientras tanto agregaré lo de los patrimonios mundiales y tres temas complementarios y luego iniciaré una serie de temas sobre la India, que se convirtió en mi patria espiritual en mi juventud, a comienzos de los años 70.  Resultaba entonces conveniente que el primero de los próximos seis temas, que son como una transición hacia lo de la India, fuera el que presenta el patrimonio mundial que son las ruinas de Mojenyo Daro en la cuenca del Río Indo. 

Eso tiene alguna relación con mi abuelo materno, Ramón Martínez Rodríguez, que fue quien trajo la Teosofía a Colombia hacia 1920, habiéndola conocido en Costa Rica, a donde fue a dar huyendo de las persecuciones políticas luego de la Guerra de los Mil Días, en la que había llegado al grado de coronel siendo todavía muy joven.  Algo de esto aparece explicado en mi relato de la vida real sobre un episodio espiritista titulado "La muerte de Alicia" que también quedó puesto aquí en enero. 

La Sociedad Teosófica fue fundada en 1.875 en la ciudad de Nueva York por el Coronel Olcott y Mme. Blavatsky, y que mi abuelo hubiera nacido ese mismo año fue un hecho que a los teósofos colombianos pareció muy significativo.  La sede principal está en Adyar, estado de Madrás, en la India.  Hace unas dos semanas descubrí el sitio Boloji.com, que es un depósito enorme de temas de la India que podré traducir para ir agregándolos aquí en los próximos meses.  Uno de sus colaboradores me ha dicho que allá muy pocos han oído hablar de la Sociedad Teosófica, pero que Annie Besant, una británica ya fallecida que fue su Presidenta Mundial y es autora de muchos libros teosóficos, es un personaje muy respetado, por su simpatía hacia los indios.  De ella se decía que era la reencarnación de Hipatia, la filósofa y matemática de Alejandría.


Hace más de cuatro mil años surgió a orillas del Indo la primera gran civilización de Asia meridional, equivalente en su alto nivel a las de Mesopotamia y Egipto.  El núcleo de esta dilatada civilización se extendía a lo largo del Indo en el actual Paquistán.  Con la erección de la metrópoli Mojenyo Daro comenzó el florecimiento del Imperio del Indo, que se prolongó durante 500 años y que finalizó en los comienzos del segundo milenio antes de Cristo, cayendo posteriormente en el olvido. 
                                               Mapa que indica la región de la Civilización del Río Indo

Ya desde lejos se divisa una formidable meseta, la ciudad alta de Mojenyo Daro con sus imponentes instalaciones.  En el punto más elevado un stupa del siglo II de nuestra era.  Éste templo budista confundió sobre la verdadera edad de la ciudad a los arqueólogos del Servicio de Antigüedades británico-hindú, que iniciaron sus investigaciones aquí en 1.992.  Finalmente Raicaldas Baneryi [?] descubrió unos meses más tarde, bajo el stupa, restos de una ciudad de 4.500 años de antigüedad.  Realizó diversas excavaciones con centenares de obreros, en su mayoría nómadas.  Los hallazgos de Baneryi  atrajeron a Mojenyo Daro a numerosos arqueólogos de Europa y Norteamérica y pronto pudo comprobarse que se trataba de un gigantesco rompecabezas arquitectónico de 97 hectáreas. 

La construcción más espectacular de Mojenyo Daro, así como de toda la civilización del Indo, se encuentra al oeste del santuario budista: los baños públicos encontrados en 1.925 y probablemente los primeros del mundo.  En el patio central de la instalación, enmarcada por columnas, se hallaba una piscina de 7 por 12 metros.  El extraordinario espesor del muro exterior permite suponer que la instalación, de más de 1.800 metros cuadrados, tenía como mínimo dos pisos.  Con temperaturas estivales de hasta 50 grados, éste sombreado y fresco lugar tenía que ser como un oasis en medio de la ciudad.

¿Estaba destinado éste increíble lujo, hace milenios, sólo al recreamiento?  Es probable que aquí se realizase abluciones rituales.  Ahí están, por ejemplo, las espaciosas escaleras a ambos lados de la piscina.  Las entalladuras en el muro permiten suponer que los escalones de ladrillo estaban cubiertos con planchas de madera para evitar los resbalones.  [O sea, había sendas ranuras --las tales "entalladuras"--, a ambos lados de los escalones en las que encajaban las supuestas tablas.]  Ningún otro edificio de Mojenyo Daro fue concebido y construido con tal esmero.  Impresionantes son la finas junturas de las paredes de la piscina a fin de impermeabilizarlas.  Para ello hubo que retocar cuidadosamente los ladrillos, limando sus aristas.  El fondo de la piscina se construyó también con ladrillos.  Aquí fueron unidos con mortero de yeso.  La pendiente permitía el desagüe en la esquina sudoeste de la piscina.  ¿Fue construida por orden de un monarca o imperaba ya la democracia en Mojenyo Daro?  El agua fluía por una cámara transitable abierta y se vertía a través de un recinto abovedado en la canalización municipal, una obra de ingeniería inusitada en aquellos tiempos. 

Sólo un hallazgo apunta a una teocracia: el busto del denominado "sacerdote-rey".  El ornamento trebolado en su vestidura era considerado emblema divino en las otras civilizaciones antiguas. 

Estas figurillas de toscas formas, de las que se ha hallado miles, inducen a creer que se practicaba el culto a la fertilidad.  Es posible que fueran modeladas por las mujeres como ruego o acción de gracias [o sea, como ex votos] de numerosa prole.  En contra, esta pequeña estatua de bronce que representa una muchacha es probablemente obra de un artista.  [En un libro sobre la civilización del Indo la llaman "la danzarina".]  No todos los hallazgos nos informan tan directamente de la vida en aquel entonces como esta oveja, o la representación de un perro.  El collar demuestra que era un animal doméstico.  Se ha descubierto gran cantidad de figuras de toros, prueba del culto a éste animal.


                                                                                         La danzarina




    …y una bailarina de nuestros días imitando la postura de su colega  

Los sellos del templo de la civilización del Indo son únicos en su género.  El material preferido para su confección era la esteatita, en la que se grababa el motivo en negativo.  Siguen siendo una incógnita los pocos caracteres escritos en los sellos y otros hallazgos.  Todavía no se los ha podido descifrar.  Es posible que se consiga con futuros hallazgos porque hasta ahora sólo se ha escombrado 10 por ciento de las casi cien hectáreas del asentamiento.

En éste ejemplo de urbanización de casi cinco mil años de antigüedad para unas 45 mil personas impresiona especialmente el aprovechamiento y la evacuación controlados del agua.  Canales callejeros por la ciudadela alta y baja conducían las aguas residuales fuera del perímetro de la ciudad.  Una comparación con una ciudad actual de los alrededores demuestra cuan modernas eran las instalaciones de entonces: las aguas residuales siguen fluyendo por canalillos a lo largo de las calles.

Se ha realizado múltiples intentos para describir la vida cotidiana en la antigua Mojenyo Daro.  Reconstrucciones como esta representación de la ciudad superior con el gran baño carecen en sus detalles de base científica, pero estimulan la fantasía.

En el extremo norte de la ciudad baja se halla el mayor perímetro excavado: una barriada de 25 mil metros cuadrados.  A diferencia de lo sucedido en otros sectores, aquí se excavó hasta seis metros de profundidad.  Las aguas subterraneas impidieron que se pudiese llegar a las capas inferiores del asentamiento.El Indo ha enterrado a lo largo de los milenios la urbe y los alrededores de Mojenyo Daro bajo una capa de barro de más de siete metros de altura.  Estas excavaciones ofrecen una perspectiva desacostumbrada: los pozos se alzan como chimeneas y los portales de las casas parecen flotar en el aire.

La mayoría de los pozos escombrados reflejan una clara decadencia cultural.  Las capas superiores fueron peor construidas que las inferiores, mucho más antiguas.  Prescindiendo de ello, el tubo de los pozos estrechándose hacia un extremo evidencia una vez más el extraordinario nivel técnico.  En aquel entonces casi una de cada tres casas tenía pozo.  En la ciudad había unos 700.  Ninguna civilización ha conocido semejante lujo general.  Las casas disponían incluso de un cuarto de baño en las cercanías del pozo, baño que estaba conectado a la canalización pública a través del alcantarillado o sumidero.  El colmo del confort al estilo moderno eran los retretes de asiento.  Para la instalación sanitaria y los pozos se utilizó adobes resistentes al agua, al igual que para los fundamentos de las casas.  Por ello estos elevados muros no son más que la adición de fundamentos de diversas épocas.  Como la parte superior de ladrillos secados al aire era demolida y reconstruida cada treinta años, aumentaba la diferencia de nivel entre calles y construcciones.

El perfeccionamiento de los medios de transporte tradicionales, por ejemplo el carro de bueyes, fue la premisa para que de una cultura agraria surgiese una urbana, y al conseguirse el aprovechamiento del Indo como arteria de transporte fueron colonizados los valles a lo largo del río.  Un curioso sello de Mojenyo Daro muestra un tipo de barca que hallamos todavía entre los lugareños.  Como si hubiesen copiado el sello, sus botes tienen bordas muy empinadas.  Las arcaicas costumbres de éste grupo marginal han hecho pensar a algunos investigadores que son descendientes directos de los barqueros de Mojenyo Daro.

En las inmediaciones de Mojenyo Daro, en la orilla opuesta del Indo,  vive todavía hoy un reducido grupo de habitantes.  Cada vez se solicita menos sus servicios como barqueros.

Una garza como ave doméstica: esta curiosa peculiaridad de los lugareños puede verse también en el antiguo sello de [¿barro?].

La mayor parte de los 30 mil habitantes residen en la actualidad en el Lago Manchar [?], a unos 200 quilómetros al sur de Mojenyo Daro.  Viven de la pesca y de transportes ocasionales por el río.  Hasta ahora no se han adaptado a la civilización moderna y no han sido investigados todavía detalladamente.  Algunos de ellos viven en cabañas de barro en la orilla.  Estas casi no aguantan una generación en semejante clima.  A ello hay que añadir los daños causados por la humedad del suelo. 

La humedad es asimismo el principal enemigo de los monumentos escombrados en Mojenyo Daro.  El muro está recubierto con una costra de sal, fruto de un riego artificial e intensivo de los campos y en consecuencia del elevado nivel de las aguas freáticas.  La humedad del suelo arrastra sal hasta el fundamento de los muros.  Al evaporarse el agua se forman cristales que destruyen paulatinamente los ladrillos.  [Una secuencia animada muestra como el agua es absorbida a lo largo de las junturas, entre los ladrillos, y ahí se deposita la sal que luego forma cristales.]  En invierno el muro es atacado además por la humedad del aire y en la época de lluvias el agua se filtra por arriba.  Finalmente los muros acaban por derrumbarse.

Con ayuda internacional Paquistán trata de poner coto a la creciente ruina de éste patrimonio cultural único en su género.  Las [¿coronas?] murales son selladas con barro sin sal y se coloca bloques horizontales en los cimientos que corren mayor peligro para impedir el avance de la humedad salina.  Para ello se introduce planchas de concreto en nichos del muro,  y a continuación se los sella con asfalto.  Finalmente  se recubre el hueco con adobes, ocultando así el concreto.  El barro ha resultado ser un material sencillo y barato para evitar la salinización de la superficie de los ladrillos.  Aquí se aplica una envoltura de barro a las partes afectadas, una labor de Sísifo porque el muro escombrado mide 50 quilómetros de longitud y el suelo está literalmente infestado de sal.

Para impedir el avance en los muros de las agresivas sales del suelo los yacimientos fueron rodeados por una cadena de 26 bombas eléctricas.  De esta manera se ha conseguido hacer descender diez metros el nivel del agua freática.  El agua salina bombeada es canalizada a una estación elevadora totalmente automática a dos quilómetros de distancia.  La onerosa instalación fue construida especialmente para esta finalidad por las autoridades para la preservación de Mojenyo Daro a fin de verter el agua bombeada al canal de riego local.

El ser humano ha canalizado el Indo, arteria vital de la civilización a sus riberas, y simultaneamente amenaza constante, evitando con ello las inundaciones anuales, pero el Indo, domesticado de esta manera, se ha vengado.  El suelo sometido a una creciente salinización no es purificado por las inundaciones y destruye paulatinamente una civilización milenaria.  Impedir la desaparición definitiva de Mojenyo Daro, el único monumento urbano a orillas del Indo, es una tarea que concierne a toda la humanidad.



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                                                                       Ruinas del Gran Simbabue

Estos son los testimonios de un antiguo reino, el Gran Simbabue [o Gran Zimbabue, Great Zimbabwe]  el mayor monumento pétreo de Africa al sur del Sahara.  El joven estado lleva su nombre: Zimbabue.  A unos 300 quilómetros al sur de la capital, Jarare, cerca de Masvingo, se hallan los restos de las edificaciones erguidas entre el 1.200 y el 1.500 de nuestra era.  Abarcan el hill complex [complejo o conjunto arquitectónico en una colina] construido sobre una roca de granito y el grand [?] complex a sus pies con la gran cerca.  Esta es la perla arquitectónica erigida en el siglo XVI en pleno apogeo del Reino de Zimbabue.  No existen documentos escritos pero el poderoso reino sigue viviendo en las tradiciones orales y las canciones del pueblo shona.

"Zimbabue": voz bantú que significa "casa de piedra", pero también "casa de los venerables" porque esta muralla albergaba al monarca laico, que simultaneamente era el sumo sacerdote [esto es "cesaropapismo"], y a su corte.  El lírico "Musaemusa Simunya" describe el vigor espiritual que condujo a la construcción de éste monumento: "La mente que soñó éste sueño abarcando el tiempo y el espacio, la voz que comandó el talento que tejió esta arquitectura --frisos de encaje, entarimados y cuadriláteros-- todas esas manos que juntaron el silencio [¿cómo así?], los olvidados festivales, y al final de ese esfuerzo todo habla hoy la voz del silencio."

Esta arquitectura es única.  Sólo existe en Africa meridional.  Los picapedreros de entonces adaptaron sus murallas a las rocas de granito, se levantó muros aislados sin andamios ni mortero, convirtiéndolos  en gigantescos y artísticos cercos.  Los picapedreros elaboraron los bloques pétreos de la misma manera que lo hacen en la actualidad los restauradores: con fuego, cuñas y martillo.  Las delgadas planchas se rajan en delgadas planchas, por lo que no han de ser casi retocadas.  [Resulta incomprensible esa última oración.]  Esta extraordinaria regularidad de los bloques permite erigir la muralla sin mortero.  [No ayuda esta otra a la comprensión.  Debe de ser que queda claro únicamente observando las imágenes, pero fue hace tanto tiempo que es imposible ya recordar las que acompañaban esta explicación.]

 Todavía hoy puede distinguirse tres estilos arquitectónicos.  La parte más antigua fue erigida irregular y ondulantemente, en el apogeo las capas de piedra discurrieron regularmente y en línea recta y en el ocaso volvió a ser irregular.  [Algo parecido se nota en las inscripciones romanas: durante el imperio eran impecables, como hechas a máquina, luego se fueron haciendo cada vez más chuecas, como grabadas apresuradamente, sin ningún cuidado.]  Debido a ello las murallas eran menos resistentes y hubo que reducir su altura.

El hill complex fue erigido en el siglo XIX y es la parte más antigua del monumento.  Se levanta sobre una roca de granito de 80 metros de altura, una estructura masiva semejante a una fortaleza.  Los primeros visitantes europeos la denominaron "acrópolis",  recordando el templo griego [en Atenas].  Al oeste las murallas tienen un espesor de hasta cinco metros y están coronadas por torres y columnas de piedra. 

En el Reino de Zimbabue los visitantes tenían que trepar por éste estrecho sendero para llegar hasta el monarca.  Este arco fue reforzado con vigas de dolomita, una piedra muy dura.  La roca natural fue integrada hábilmente en la muralla. 

La muralla exterior del gran cerco es una maravilla arquitectónica.  Debido a su forma elíptica se la denomina también ellyptical enclosure [vallado ( o "recinto") elíptico].  Aquí fueron amontonadas 15 mil toneladas de piedra.  Las capas pétreas regulares alcanzan hasta 11 metros de altura.  Las murallas, aquí parcialmente reconstruidas, finalizaban inicialmente en una entrada cuadrangular a la que conducían unos peldaños.  En el centro se levanta la torre cónica de 11 metros de altura, probablemente la reproducción de un silo de cereal y asimismo símbolo de la fertilidad, como éste dibujo serpentino.

¿Para qué servían estas impresionantes murallas?  En aquel entonces albergaban las cabañas del monarca, de su familia, de sacerdotes y funcionarios, mientras que el pueblo, hasta 20 mil personas, vivía en el exterior.  De estas cabañas sólo quedan restos.   El material de construcción --"undaga", una mezcla de barro, guijarros de granito y agua--, no resistió el paso del tiempo.  Un poblado modelo erigido recientemente, la copia de una aldea shona del siglo pasado, debe dar una idea al visitante de como se vivía entonces.  La arquitectura no se ha modificado esencialmente, como lo demuestra esta casa de labor cercana a las ruinas.  

Éste estante tiene cacharros de metal pero en muchas familias se sigue practicando la alfarería según la vieja tradición.  La forma de esta vieja cerámica de la Edad de Oro del Gran Zimbabue se ha transmitido hasta nuestros días, al igual que el trabajo sin torno de alfarero.  El ganado sigue siendo la base del bienestar junto a la abundancia de minerales.  También se ha conservado hasta nuestros días el arte de la herrería.  En el Reino del Gran Zimbabue se elaboraba ya el hierro y el cobre.  Aquí, puntas de lanza de cobre, y herramientas de hierro.  Un gong: ¿invitaba quizás en aquellos tiempos al ritual de la danza? 

Este plato, con su friso ricamente ornamentado, estaba destinado a fines religiosos.  Los shonas de esos tiempos creían en Moari, el Dios Supremo.  El monarca era el intermediario entre Moari y el pueblo.  Los más impresionantes testimonios de la cultura de Zimbabue son las esculturas de pájaros de saponita.  ¿Son símbolo religioso o sólo un objeto artístico?  [Parecen como un gallo estilizado como remate de un bastón.]  Se ha hallado siete de tales esculturas enigmáticas, la mayor parte en la ritual enclosure.  Es posible que los pájaros estuviesen colocados así hace cinco o seis mil años [obviamente sobra un cero en esas cifras] cuando los sacerdotes hacían sonar la señal para el ritual de inmolación…un truco, se sobreentiende, pero el hechicero, el "langa" [?], sigue existiendo.  Adivina el porvenir a los turistas por unas monedas.  Aquí acuden anualmente unos 90 mil turistas.

Los primeros en informar sobre el Gran Zimbabue fueron los portugueses que se internaron en el continente siguiendo las huellas de los comerciantes árabes.  En sus primeras descripciones mencionan gigantescas construcciones pétreas sin mortero y una torre alta, pero sólo repitieron los relatos de comerciantes árabes que habían llegado al Gran Zimbabue.  Algunos hallazgos, como esta cuchara que se usa en la costa, lo demuestran.  Aquí llegaron incluso vidrio y cerámica de Persia y China.  Se los intercambiaba por marfil, y especialmente oro.  Desde Sofalá [?]  los portugueses llegaron hasta el Reino de Muené Motapa, que los ingleses convirtieron en "Monomotapa", situado al norte de Zimbabue, y era el estado sucesor del Gran Zimbabue. 

Sin haber visto jamás el monumento los [aquí una palabra incomprensible que suena como "filtros"] portugueses sustentaron que el Gran Zimbabue era el templo de la bíblica Reina de Saba.  Esta leyenda fue transmitida también por los primeros descubridores hace unos 120 años, como en el caso del geólogo alemán Karl Mauch [lo pronuncia como "mauj"], que sólo halló ruinas vacías cubiertas de maleza.  En posteriores excavaciones se evidenció que el Gran Zimbabue era el núcleo de una extensa red de centros de poder y comerciales (…). 

[Aquí hay una pequeña laguna por el cambio de cassette.]

 [Los portugueses estaban bastante desubicados en lo concerniente a dicha reina, cuyo país estaba mucho más al norte, en la Etiopía o Abisinia actual.  Es de allá de donde son los falashas, los descendientes del rey Menelic (Menelik), hijo de esa reina y el Rey Salomón, y que practican un judaísmo tan exótico que los rabinos israelíes les exigen una "conversión" para que sean considerados como judíos auténticos y puedan ocupar cargos oficiales y estudiar en la universidades, luego de un proceso largo de preparación.  Durante la guerra civil etíope miles fueron transportados por vía aérea a Israel, donde se quejan de que se les somete a un trato discriminatorio … pero por lo menos se los sacó del continente de las masacres y el desplazamiento forzado (y el SIDA, para completar), en lo que hace la competencia a nuestra desoladora Colombia.]

(…) Le siguieron [¿tal vez hubo antes de esto una alusión a un explorador?] las tropas de Cecil Rhodes.  Tras violentos combates izaron en 1.890 la bandera británica en Fort Salisbury, la actual Jarare.  En esos días vivía con su familia en el hill complex un cacique llamado Mugabe [cfr. Robert Mugabe, el héroe de la Guerra de Independencia, que gobierna desde hace más de 30 años como un sátrapa, va para los 90 años de edad y es el gobernante más longevo de toda África] después de que las ruinas estuviesen deshabitadas durante largos años, pero entonces llegaron aventureros y buscadores de tesoros al Gran Zimbabue.  Ante todo buscaban oro, y hallaron 25 quilos en joyas, pero con ello no quedaron satisfechas sus expectativas.  A cambio hallaron magníficas esculturas de aves, que se llevaron, naturalmente.  El saqueo arqueológico dejó escasos restos, lo que dificulta todavía hoy la labor científica.

La leyenda de los arquitectos llegados de otros lugares persistió a pesar de que las investigaciones arqueológicas en los años 30 demostraron que el Gran Zimbabue era obra de los nativos, los shonas, sin influjos exteriores.  Entretanto se ha corregido semejante error [como en el caso de los mayas].  El joven estado se siente orgulloso de su patrimonio nacional.  Ello implica grandes cargas económicas porque el patrimonio tiene que ser conservado contra los estragos causados por las intensas lluvias que desmoronaron la piedras, por los incendios provocados con frecuencia por una colilla encendida, por contumaces musgos y raíces que penetran en las piedras.  La dañina "lantana" [obviamente un matorral o un pasto] sólo puede combatirse con el machete.

Además el Gran Zimbabue sirve de refugio a numerosas manadas de monos.  Desprenden piedras de las murallas.  Los monos no saben leer [se ve un aviso sobre el muro que dice CLIMBING ON WALLS IS PROHIBITED ("Se prohibe trepar a los muros") y unos micos pasan corriendo sobre el muro], pero los que saben no suelen preocuparse por ello a pesar de que con el boleto de entrada no se cubre los costes de mantenimiento.  El estado de Zimbabue y la UNESCO han de contribuir a la conservación.

Para los habitantes de Zimbabue estos monumentos son mucho más que simple paraje histórico: son la prueba de una identidad cultural autónoma, de la existencia de una civilización antes de la llegada de los extranjeros.  Por ello el joven estado adoptó orgullosamente su nombre.  El ave de Zimbabue no ha revelado todavía su secreto pero es bella y enigmática, y un emblema nacional [¿o "ideal"?].       

           

El siguiente es el resumen que nos dan del respectivo capítulo de la serie antedicha.

Deep in the heart of southern Africa, in present-day Zimbabwe, a great civilization rose and flourished in the 9th century. Its magnificent walled city stood as testament to a thriving, sophisticated culture called Great Zimbabwe. It was larger than medieval London 500 years later, and rich in gold and ivory, but in the 14th century, this society abruptly passed into oblivion. Obsessed by rumors of mysterious ruins north of the Limpopo River, German geologist Carl Mauch survived kidnapping and robbery to rediscover Great Zimbabwe in 1871. Over whelmed by what he beheld, Mauch was certain he'd found the Queen of Sheba's palaces and King Solomon's mines. Mauch's theories stood as fact until 1929, when the formidable archaeologist Gertrude Caton-Thompson excavated the site with her all-female team. She unearthed proof that Great Zimbabwe was a native African creation, confirming that high civilization could arise in black Africa. Her findings turned racist preconceptions about Africa on their head, definitively refuting the myth of white racial superiority.

("En lo más profundo del sur de Africa, en el Zimbabue actual, surgió y medró una gran civilización en el siglo IX.  Su magnífica ciudad amurallada se erguía como testigo de una cultura próspera y refinada llamada "el Gran Zimbabue".  Era más extenso que el Londres medieval de 500 años después, y rico en oro y marfil, pero en el siglo XIV esta sociedad súbitamente pasó al olvido.  Obsesionado por los rumores sobre misteriosas ruinas al norte del Río Limpopo, el geólogo alemán Karl Mauch sobrevivió a secuestros y robos y logró redescubrir el Gran Zimbabue en 1.871.  Abrumado por lo que contemplaba, Mauch estaba seguro de que había topado con los palacios de la Reina de Saba y las minas del Rey Salomón.  Las teorías de Mauch fueron tomadas por ciertas hasta 1.929, cuando la formidable arqueóloga Gertrude Caton-Thompson efectuó excavaciones en el lugar con su equipo exclusivamente femenino.  Desenterró evidencia de que el Gran Zimbabue era obra de los nativos africanos, con lo que confirmó que en el Africa Negra podía surgir una civilización avanzada.  Sus descubrimientos contradecían los prejuicios raciales relacionados con Africa y refutaron definitivamente el concepto falso de la superioridad racial caucásica.")

El pasaje sobre los hechiceros da la ocasión para presentar como próximo tema una entrevista en la que un escritor cuenta acerca de su encuentro con una pitonisa.    

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ADVERTENCIA (15/V/15).  El sistema Blogger de Google tiene un defecto grave que consiste en que ocasionalmente, cuando se actualiza un tema en un blogo, éste salta y queda ubicado a la cabeza de la lista de temas, fuera de lugar y de secuencia.  Sucedió hace cinco días con éste tema, que es realmente de hace año y medio (21/IX/13) y estaba puesto después del par de capítulos de la serie "El Poderoso Continente", y no hay manera de hacer que regrese allá. 


       

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