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miércoles, 10 de julio de 2013

Luego de la viruela, el gusano de Guinea


 
 
[Éste tema complementa la transcripción sobre la historia de la viruela (mayo 31).  Ahí aparece el siguiente comentario mío: "Ahora son ya dos enfermedades infecciosas eliminadas, pero la otra, la morriña, en 2.011, es del ámbito de la veterinaria, y la próxima será la poliomielitis, que ha desaparecido casi íntegramente, excepto en unas pocas aldeas de difícil acceso en la India y en Africa."  En eso me equivocaba porque la próxima será la del gusano de Guinea. 

Es un informe somero de la sección titulada "Apuntes" en el número de agosto del año pasado de la revista  "Investigación  y Ciencia", que es la versión en español de Scientific American.  En el sitio de Scientific American en la Red aparece ese informe en el número de julio, por lo que se pudo incluir aquí la versión original.  "Investigación  y Ciencia" también tiene sitio propio pero lo único que puede hacerse ahí es solicitar números atrasados.  Yo los leo en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, que está suscrita a la revista y tiene una colección que abarca unos tres decenios.

Existe una Save the Guinea Worm Foundation, o Fundación Para Salvar el Gusano de Guinea, que es ficticia, una mera burla, pero que logra engañar a cualquiera que se asome desprevenidamente a su sitio en la Red (http://www.deadlysins.com/guineaworm/) porque no hay ahí indicios claros de que sea un engaño. 


En la versión electrónica de la revista antedicha el informe acumuló 24 comentarios, en uno de los cuales un lector se muestra escandalizado por lo de la fundación, sugiere que sus miembros presten voluntariamente sus propios cuerpos para ser depositarios del gusano y supone que las autoridades respectivas encontrarán la manera de aislarlos para evitar que infecten a otros.  Luego alguien le explica que es una farsa que se inició en una reunión en la que se discutió los posibles efectos ecológicos de la erradicación de ese parásito y le informa que hasta ahora no se ha visto ninguna consecuencia perjudicial porque no es una especie de importancia fundamental que desempeñe una función en la cadena trófica (alimenticia) local,  porque es bastante resistente a los jugos digestivos.

 
En otro lugar topé con el comentario de alguien al que sí le pareció que encontró indicios que hacían sospechar que la fundación no era auténtica: aparecía gente dispuesta a albergar el gusano en su propio organismo, y la organización rechaza las donaciones, para poder conservar su imparcialidad.  Termina diciendo que por lo menos se debería averiguar la secuencia del genoma de la especie antes de causar deliberadamente su extinción porque es posible que elabore una enzima de la que podría descubrirse que es útil para propósitos médicos.]

 

 

 

SALUD PÚBLICA

El último gusano

Una plaga que ha perseguido a la raza humana desde la antigüedad está cerca de convertirse en la segunda enfermedad humana en ser erradicada, después de la viruela.  Pronto desaparecerá del planeta el último gusano de Guinea, afirma Jimmy Carter, ex presidente de Estados Unidos, cuyo Centro Carter ha liderado el esfuerzo de erradicación. 

A diferencia del famoso programa de erradicación de la polio, el proyecto para eliminar la dracunculiasis, o enfermedad del gusano de Guinea, ha pasado inadvertido para el gran público.  El mal, que afecta a algunas de las comunidades más pobres y remotas de África (el [sobra el artículo, por lo ya explicado en la transcripción anterior] 97 por ciento de los casos se producen en Sudán del Sur), consiste en una infección parasitaria causada por el nemátodo Dracunculus medinensis.  Es la única enfermedad que se transmite sólo a través de la ingestión de agua potable y los humanos constituyen su único anfitrión, afirma James Hughes, profesor de medicina y salud pública en la Universidad de Emory. El parásito se extiende cuando los aldeanos consumen agua que tiene pulgas [de agua] con larvas de gusano de Guinea.  Las larvas crecen dentro del cuerpo humano y emergen al cabo de un año como gusanos adultos de entre sesenta y noventa centímetros de longitud; salen, por lo general, a través de la pierna o el pie.  Es un proceso terriblemente doloroso y, a menudo, los que lo sufren sumergen la pierna en agua para refrescar la sensación de quemazón, con lo que hacen reiniciar el ciclo.

[Hace algún tiempo leí que cuando por fin aparece el adulto a flor de piel se lo debe ir enrollando en un palito a medida que va saliendo, en un procedimiento muy lento que creo es de varios días, teniendo mucho cuidado porque si uno rompe el gusano el resto de ese bicho queda adentro, se descompone ahí y eso puede provocar una infección fatal.  ¡Tormentos horrorosos, los que se inventa el Destino!  A mis 61 años cumplidos podría redactar un informe extenso sobre los varios que me han caído encima, el primero de los cuales fue durante un "tratamiento de conductos" o de endodoncia cuando tenía apenas unos 10 años de edad.  Otros fueron una reacción alérgica a la picadura de una aguamala (medusa) en el mar de la playa El Rodadero cercana a Santa Marta (puerto en la Costa Atlántica de Colombia) durante la adolescencia y un episodio de varicela pocos años después, un mal que no es grave a edades tempranas, en niños pequeños, y los demás no quiero ni recordarlos, a menos que algún lector se aventure a compartir aquí los suyos, y si son varios los que lo hicieran podríamos reunirlos y publicar un libro, que sería El libro de los tormentos terrenales.]

Desde 1.986 los grupos como el Centro Carter han distribuido entre los aldeanos filtros de agua hechos de tela y han formado a los residentes sobre las medidas necesarias para impedir que se propague la infección.  También han aplicado en algunos casos un larvicida, Abate [to abate significa, como verbo activo, "disminuir, reducir", y como verbo neutro o intransitivo, "menguar, moderarse, apaciguarse, calmarse"], para controlar la presencia de pulgas en el agua potable. 

Hasta ahora los esfuerzos han dado lugar a una reducción del [debe ser "de" a secas, como ya se indicó] 99 por ciento en las infecciones, afirma Sharon Roy, de los Centros Para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.  En 1.986 se produjeron 3,5 millones de casos, frente a los 1.060 de 2.011 y sólo cinco en los primeros pocos meses de 2.012.

-- Roxanne Nelson   

 

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 July 15, 2012

The World’s Last Worm: A Dreaded Disease Nears Eradication

A dreaded tropical disease is on the verge of eradication

By Roxanne Nelson

A parasite that has plagued the human race since antiquity is poised to become the second human disease after smallpox to be eradicated. “We are approaching the demise of the last guinea worm who will ever live on earth,” says former U.S. president Jimmy Carter, whose Carter Center has spearheaded the eradication effort.

Unlike polio's high-profile eradication program, the mission to eliminate guinea worm disease has largely been off the public's radar. Affecting some of the poorest and most remote communities in Africa—97 percent of cases are in South Sudan—guinea worm is a parasitic infection caused by the nematode roundworm Dracunculus medinensis. It is the only disease transmitted solely by drinking water, and humans are its only reservoir, says James Hughes, professor of medicine and public health at Emory University. The disease spreads when villagers consume water containing [water] fleas that harbor guinea worm larvae. The larvae grow to maturity inside the human body and emerge after a year as a fully grown two- to three-foot-long worm that often exits through the leg or foot. It is an excruciatingly painful process, and individuals often immerse the limb in water to cool the burning sensation, which starts the cycle all over again.

Since 1986 groups such as the Carter Center have distributed cloth water filters to villagers and educated residents about how not to spread the infection. They have also selectively used Abate, a larvicide, to control fleas in the drinking water.

So far the efforts have resulted in a 99 percent reduction in infections, says Sharon Roy of the U.S. Centers for Disease Control and Prevention. In 1986 there were 3.5 million cases, as compared with only 1,060 in 2011 and a mere five as of the first few months of 2012.

 

   

 


 

 

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