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miércoles, 9 de enero de 2013

No soy un hombre, soy dinamita: Tras las huellas de Friedrich Nietzsche


[Fue un documental del 2.000 de casi media hora de duración en el programa "Prisma" de la Deutsche Welle (DW-TV), la televisión estatal alemana, emitido por el canal Señal Colombia a las seis y media de la tarde el 16 de octubre del mismo año, un lunes festivo.]

 

"Conozco mi sino: un día mi nombre estará vinculado al recuerdo de algo monstruoso, de una crisis como no hubo otra sobre la Tierra, de una decisión que conspiró contra todo lo que hasta ese momento se había creído, se había exigido, se había tenido por santo.  No soy un hombre, soy dinamita."

Friedrich Nietzsche: anticristiano, antisocialista, antidemócrata, antimoralista, un escándalo que dura ya más de 100 años.  En tiempos de la República Democrática Alemana visitar la tumba de Nietzsche podía despertar sospechas.  El Estado socialista veía en el filósofo a un enemigo de la clase trabajadora, a un precursor del fascismo.  Hoy la casa en la que Nietzsche vino al mundo en 1.844 se ha convertido en una especie de lugar de peregrinación.

"País de infancia": así llamaba Nietzsche retrospectivamente la aldea de Röcken, cerca de Leipzig.  Hijo de pastor evangélico, Nietzsche pasa aquí sus primeros años.  Fueron los más felices de su vida.  Su padre, a quien el pequeño Friedrich amaba mucho, enferma gravemente.  Los médicos le diagnostican "reblandecimiento del cerebro".  Durante todo un año el niño observa como su padre decae físicamente y al final muere en medio de dolores insoportables.  Las oraciones no sirven de nada.  La agonía de su padre lo traumatizará de por vida. 

Mientras que los parientes interpretan los hechos como una prueba enviada por Dios, Nietzsche ve en la enfermedad un atentado de Dios.  A partir de entonces el Dios cristiano pierde toda credibilidad para el entonces niño de 5 años.  "Dios, la inmortalidad del alma, la redención, el Más Allá: todas ideas que nunca tuve por dignas de consideración, incluso cuando era niño.  Dios es una respuesta grosera, una falta de delicadeza para con nosotros los pensadores, en el fondo no más que una burda prohibición: 'Ustedes no deben pensar.' "

[Profesor Volker Gerhardt, Universidad Humboldt, Berlín:]  "La muerte de su padre fue una experiencia fundamental para el joven Nietzsche.  Sabemos que continuamente volvía a soñar con ese suceso, que determinó su vida por un buen número de años.  Podemos estar seguros de que se identificaba con su padre y que creía que había un paralelismo entre ambas vidas.  Estaba convencido de que moriría a la misma edad que él."

Tras la muerte de su padre la familia se muda a Hamburgo, una pequeña ciudad en el centro de Alemania.  Nietzsche retornará a éste lugar varias veces a lo largo de su vida a pesar de que aborrece su estrechez y ambiente provinciano.  Lo que lo atrae es el paisaje de los contornos.  Ya de niño frecuenta la soledad, emprende largos paseos solitarios.  Sólo en ese estado de aislamiento voluntario conoce el sentimiento de la felicidad: "A una edad absurdamente temprana --a los 7 años--, sabía que ya no habría palabra humana capaz de consolarme."

En otra época Nietzsche escribe sus primeros poemas y compone algunas piezas para piano.  Sus condiscípulos lo llaman "el pequeño pastor" por su seriedad y porque se sabe de memoria una gran cantidad de citas bíblicas.  A los 14 años Nietzsche ingresa a Schulpforta, uno de los colegios más famosos de aquella época en Alemania.  El poeta Friedrich Klopstock, el historiador Leopold von Ranke y el filósofo Johann Fichte estudiaron aquí.  Según confesará más tarde, a Nietzsche lo invade entonces el ansia del saber universal.  Lee a los clásicos griegos y latinos en versión original.  Las matemáticas lo aburren bastante. 

Schulpforta significa aplicación y austeridad espartanas.  El libro de castigo de la escuela registra varias veces como Nietzsche trataba de escapar al rigor militar: " Nietzsche y Richter/Toman el domingo en la estación de ferrocarriles de [¿Gössen?], en una hora, 4 jarras de cerveza.  Nietzsche estaba borracho y a Richter la ebriedad se le notaba más."  [Se muestra esto escrito en una letra cursiva elegante en una hoja de un libro abierto.]

Ya en los años de Schulpforta se manifiestan los primeros síntomas de la débil constitución de Nietzsche.  Padece cefalea, inflamaciones del estómago y es hipersensible a la luz.  [Parece ser un caso clásico de lo que la sicología llama "somatización de la angustia", que es el reflejo en el organismo de los conflictos internos.  Todos sabemos ya, por ejemplo, que las situaciones generadoras de tensión (lo que andan llamando dizque "stress", pudiendo decir "tensión"[emocional, claro]) tienden a formar úlceras gástricas y duodenales, con la ayuda de la famosa Helicobacter pillorii.]  Después del bachillerato estudia filología clásica en Bonn y Leipzig.  Los trabajos científicos que publica todavía siendo estudiante le traen el reconocimiento de los especialistas.  A los 24 años pasa a ocupar la cátedra de filología clásica de la Universidad de Basilea.  Después considerará el tiempo dedicado a los estudios filológicos uno de los los grandes errores de su vida: "Olvidé tantísimas cosas durante esos 10 años que consagré a unos cachivaches de erudición empolvada.  Me arrastré por tratados de métrica con precisión extremada echándome a perder los ojos.  Así de bajo caí."

Antes de asumir la cátedra universitaria Nietzsche conoce a la única persona que consideraba un igual suyo: Richard Wagner.  Nietzsche ve en él al gran renovador de la cultura germana.  Se enamora de su esposa Cósima, un amor que no es correspondido.

[Joachim Köhler, "biógrafo de Nietzsche":]  "Nietzsche se dejó engañar sobre todo por el entusiasmo de Cósima, que se lo quería ganar a toda costa como propagandista de las ideas de Wagner.  Poco después comenzó Nietzsche, tal vez para su desgracia, a descuidar por completo su trabajo científico.  Nunca llegó a ser, como él creía, un adalid en pie de igualdad e incluso el heredero de Wagner sino que fue degradado a cómplice, a 'jefe de propaganda', y un buen día se dio cuenta de que era un siervo y no el heredero legítimo."

Nietzsche llegará a avergonzarse de su entusiasmo por Wagner.  Comienza a despreciar la teutomanía del compositor y el culto que se le profesa en Bayreuth:  "¡El pobre de Wagner!  ¡A dónde ha llegado!  ¡Si por lo menos hubiera ido a parar entre los cerdos!  Fue a parar entre los alemanes.  Para instruir a la posteridad habría que disecar a un habitante de Bayreuth.  Mejor todavía, habría que conservarlo en formol."

[Köhler:]  "Para Nietzsche, Cósima y Richard Wagner personificaban la decadencia cultural de la [aquí unas 4 palabras incomprensibles], la cursilería de Parsifal.  Todo ello le repugnaba y lo combatió con palabras amargas.  Por otro lado Nietzsche era considerado por Wagner y su esposa un traidor, alguien que tenía amigos judíos, que predicaba un optimismo y un materialismo romos y que además era un perverso.  Cósima llegó a decir de Así habló Zaratustra que estaba marcado por 'los espasmos de la impotencia', o sea que se insultaron muy duro, se combatieron y trataron de deshonrarse mutuamente con acusaciones falsas."

Nietzsche siempre buscó la disputa, la provocación.  En particular el estúpido nacionalismo y la política del Imperio Alemán le parecían una atrocidad: "¡Alemania, Alemania por encima de todo!  Me temo que ese fue el final de la filosofía alemana.  Si tengo que imaginarme a un tipo de persona contraria a todos mis instintos siempre termino imaginándome a un alemán.  La sola proximidad de un alemán me perturba la digestión."

Visto desde fuera, Nietzsche cosecha sólo fracasos tras romper con Wagner.  Obligado por su mala salud, renuncia a su labor docente en la Universidad de Basilea.  Padece constantes dolores de cabeza y de estómago, sufre deficiencias visuales y profundas depresiones.  Trata de aliviarse de sus dolencias viajando a lugares de clima más benigno (…) [aquí se presentó una laguna en la narración] con el que se prepara un remedio a base de condimentos y chocolate.  Nietzsche visita con frecuencia el sur de Europa.  En Italia se enamora de la joven rusa Lou Salomé [Lou Andreas-Salomé, una sicoanalista y autora nacida en Rusia].  Le pide a su amigo Paul [¿Ré?] que oficie de intermediario pero Ré cae a su vez en las redes de Lou.  Los planes de matrimonio fracasan.  Nietzsche se queda solo.

En uno de sus viajes pasa por Sils Maria, una pequeña aldea suiza situada a más de 1.800 metros.  En medio del magnífico paisaje vive en un estado eufórico nunca antes experimentado.  Incluso llega a sentirse curado de sus dolores: "Me siento como si estuviera en la Tierra Prometida.  Por primera vez, un sentimiento de alivio.  No puede haber suficiente paz y soledad en torno de mí para que pueda escuchar mis voces íntimas.  Nunca había tenido tanta tranquilidad, y las 50 [aquí una palabra incomprensible que parece ser "condiciones"] de mi pobre vida parece que se cumplen aquí."

Durante ocho veranos Nietzsche es huésped de una pensión solitaria.  Para proteger sus ojos alquila un cuarto trasero bastante oscuro.  Por un franco al día se instala en esta sencilla alcoba.  Aquí puede dedicarse de lleno a escribir, interrumpido sólo por los ataques de cefalea, pero incluso a la enfermedad le halla lados positivos: "Descubrí de nuevo la vida, por así decirlo, y me descubrí a mí mismo.  Saboreé las cosas buenas, también las pequeñas, como no las podría haber saboreado ningún hombre.  Hice de mi voluntad de salud de vida mi filosofía.  [No se entiende bien esa oración.]  En los años de mi más baja vitalidad dejé de ser pesimista."

[Prof. Gerhardt:]  "En primer lugar, la enfermedad lo sensibilizó muchísimo con respecto a temas que se hallan fuera del círculo de los debates académicos tradicionales --de esta forma vino a convertirse en una especie de órgano sensorial filosófico--, y en segundo lugar se asombró del hecho, que experimentó como un destino, de vencer una y otra vez la enfermedad.  La experiencia del 'reconvalecer', de la 'gran salud', como dice paradójicamente éste hombre enfermizo, significó para él una experiencia filosófica extraordinariamente importante."

Efectivamente, Nietzsche escribe en la época en que su salud empeora sus libros más importantes y clarividentes.  En la escritura encuentra el único remedio para mitigar sus dolores.  Partiendo de Sils Maria emprende prolongados paseos con su libreta de notas siempre a la mano.  No busca el paisaje montañoso de tarjeta postal sino los parajes pedregosos, las pendientes de vegetación escasa y los glaciares.  En los sitios inaccesibles e inhóspitos cree encontrar una imagen de sus propios pensamientos:  "La filosofía tal como yo la entendí y la viví es vivir voluntariamente en la nieve de la alta montaña, frecuentar todo lo peregrino y cuestionable de la existencia, todo aquello que hasta ahora había estado anatematizado por la moral."

[Prof. Gerhardt:]  " Nietzsche mismo estimaba muchísimo estos paisajes, esta compenetración de luz, aire y agua, éste carácter abierto, el hecho de tratarse de un punto extremo y de sentirse tan cerca de las cimas entre las que él mismo se contaba dentro de la historia de la humanidad.  Todo ello son circunstancias que él mismo más sentía que veía pues era incapaz de percibir nítidamente las cimas de las montañas."

[Interrumpen para anunciar una segunda parte del documental, que resulta ser el tuétano de todo éste asunto:]  Vea a continuación como Nietzsche lucha contra la enfermedad y como después de su muerte su obra fue acogida con entusiasmo y luego se falsificó y manupuló ideológicamente.

"En la cama.  Ataque fortísimo.  Desprecio la vida."  [Se ve una página de su diario.]  El efecto benigno de las montañas no dura mucho.  En 1.889, después de años de gran productividad, y de mayores tormentos físicos, Nietzsche está acabado.  Estando de visita en Turín ve como un cochero golpea a su caballo en la calle.  Nietzsche se lanza a abrazar al animal y sufre un colapso.  El enfermo es ingresado en una clínica neuropatológica.  El diagnóstico de los médicos: parálisis en estado avanzado probablemente a causa de una infección sifilítica.  Nietzsche abandona la clínica y regresa a Hamburgo.  Su madre se encarga de atenderlo. 

Durante los primeros años el enfermo permanece sentado durante el día en la terraza frente a la casa.  Los vecinos lo llaman "el profesor chiflado".  Sufre delirios furiosos con frecuencia creciente.  Al final tienen que retirarlo de la terraza por perturbar la paz pública.  Nietzsche es recluído en una pequeñísima alcoba con ventana al patio.  Ahí no molesta a nadie.

Siete años se queda en Hamburgo.  Todavía en vida del filósofo se instala un archivo en la planta baja.  Poco después fallece la madre.  La hermana de Nietzsche, Elisabeth, asume su cuidado y se hace con la autorización para disponer de los manuscritos.  Así se inicia una de las mayores falsificaciones que conoce la historia literaria.  Elisabeth Förster-Nietzsche, esposa de un conocido antisemita, comercializa la obra de Nietzsche y hace una fortuna.  Traslada el archivo a Weimar, la ciudad del clasicismo alemán.  Bajo su dirección la sede del archivo se convierte pronto en un centro cultural.  Al genio enfermo lo presenta vestido de blanco para delicia de una comunidad creciente de admiradores.  A algunos elegidos les está permitido verlo comer.  Los escritos del filósofo se guardan en una caja fuerte como si de reliquias se tratase.  El arquitecto modernista Henri van de Velde decora los interiores del archivo.  La casa en que Nietzsche muere el 25 de agosto de 1.900 se transforma en un templo.  Antes de perder la razón el filósofo ya había advertido de semejante disparate: "A pesar de todo no tengo en absoluto madera de fundador de religión.  Las religiones son asuntos de masas.  Cada vez que me pongo en contacto con personas religiosas tengo necesidad de lavarme las manos.  No quiero tener creyentes.  Nunca me dirijo a las masas.  Tengo un miedo horrible a que un buen día me canonicen."

Aún antes de su muerte Nietzsche fue considerado mártir por toda una generación de artistas.  Literatos, compositores, pintores y escultores se entusiasman por sus libros.  En la persona del filósofo se venera al padre de la liberación de la moral.  Sin embargo lo grave viene después.  La falsificación de los manuscritos de Nietzsche se debe a su propia hermana.  Tras la muerte del filósofo Elisabeth Förster-Nietzsche edita bajo el título La voluntad de poder [mejor, "dominio"], una serie de miscelaneas, les añade algunas de su propia cosecha y otras que no corresponden a su imagen del mundo [Weltanschauung] nacionalista y racista las excluye o las destruye.  [Se ve un pasaje de casi media página tachado en negro.]

El mayor oprobio acontece cuando en el año de 1.932 Adolph Hitler acepta una invitación de la anciana hermana del filósofo.  En los años siguientes, siempre que pasa por Weimar el dictador se tomará tiempo para visitar el Archivo Nietzsche.  Los nacionalsocialistas no hacen nada para promover el conocimiento de la obra de Nietzsche.  La edición historicocrítica completa, que estaba en elaboración, se interrumpe cuando aparecen en los manuscritos reflexiones contra el racismo y el imperio de Bismarck.  Sólo se publica antologías con los pensamientos afines a la ideología nazi: la glorificación de lo que es fuerte, vivaz e instintivo.

[Se ve ahora a Goebbels, Ministro de Propaganda de Hitler, pronunciando un discurso, y la leyenda "Joseph Goebbels, 1.938":]  "Los tiempos que vivimos fueron configurados por grandes hombres.  En una mano el libro, en la otra la espada: así marchó nuestro pueblo hacia la renovación nacional."  Cuando Joseph Goebbels inaugura en 1.938 la Semana del Libro Alemán hacía ya mucho tiempo que los nacionalsocialistas se habían apropiado la obra de Nietzsche.

[Prof. Gerhardt:]  "Quien conozca la obra de Nietzsche, aunque sea una parte, se dará cuenta de que no hay tal vínculo.  Hay tal o cual pasaje en el que se expresa opiniones radicales o provocadoras  y que por supuesto se puede extraer de su contexto y encajar en cualquier ideología, pero todo lo que para Nietzsche era importante y significativo contradice en forma extrema la sórdida idea nazi del mundo."

Durante la guerra los nacionalsocialistas construyen junto al Archivo un pabellón conmemorativo.  Adolph Hitler y Benito Mussolini en persona asumen los gastos.  Hoy el edificio inconcluso es usado por la Radio de Turingia.  Sólo el vestíbulo recuerda el suntuoso proyecto con el que los propios dictadores querían erigirse un monumento.

Concluida la guerra nadie quiere saber nada de Nietzsche en Weimar.  En tiempos de la R.D.A. la atención se concentra en los autores del clasicismo.  La falsificación y posterior apropiación de la obra por los nazis desacreditó el nombre de Nietzsche.  En 1.947 la administración militar soviética decide cerrar el Archivo Nietzsche.  Se prohibe los libros del filósofo que llamó al socialismo "la tiranía de los más humildes y estúpidos llevada a sus últimas consecuencias".  Los manuscritos pasan al Archivo Goethe y Schiller.  A 40 años de falsificaciones siguen 40 años de silencio.  [Casualmente, son intervalos de connotaciones bíblicas, por lo de los 40 años que tuvieron que pasar los israelitas en el desierto antes de poder establecerse en su Tierra de Leche y Miel.  Como si eso fuera poco, lo del silencio evoca la llamada Epoca del Silencio, el período de 400 años anterior a la llegada de Jesús (entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, entre Malaquías y Mateo), cuando no hubo voces proféticas ni acontecimientos especiales…pero había rumores (sobre un Mesías).  Hay otro período de "silencio", también de unos 400 años, del siglo XVI al siglo XII a.C.  (desde José hasta Moisés) que recibe el mismo nombre porque de él, estando los israelitas en Egipto, casi nada se dice en la Biblia.   No se sabe cuanto tiempo permanecieron en la esclavitud, que religión practicaban, que lenguaje hablaban, quienes fueron sus dirigentes antes de Moisés, como conservaban su fe religiosa en la esclavitud y si se mezclaron con los egipcios…todo lo cual puede que para nada habría interesado a tan furibundo ateo.].  Cien años después de su muerte [que se cumplieron hace 13, cuando fue hecho el documental] el filósofo está considerado uno de los más influyentes y más controvertidos pensadores de la época moderna.

[Prof. Gerhardt:] "Nietzsche se consideraba a sí mismo un pensador intempestivo.  Yo creo que eso es cierto en la medida en que se adelantó en muchas cosas a su tiempo.  Muchas de sus premoniciones hacen de él un contemporáneo nuestro.  Como ningún otro pensador del pasado, y tampoco del presente, registró con sensibilidad sismográfica y trató de expresar las tendencias de la civilización tecnicocientífica, y mucho de lo que hoy nos preocupa y tiene que ver en particular con la ciencia y sus repercusiones lo mantuvo existencialmente hendido y lo hizo buscar respuestas.  No creo que las respuestas que dio resulten convincentes hoy pero las preguntas que planteó siguen siendo las nuestras."

Lo que Nietzsche escribió antes de perder la razón es a menudo pura megalomanía pero también muchas veces de una gran clarividencia.  En el borrador de una carta dirigida al emperador alemán anticipa el advenimiento de acontecimientos decisivos para el género humano: "Todos los poderes estallarán en pedazos.  Habrá guerras como nunca las ha habido." 

A pesar de que se cumplieron muchas de sus profecías nunca fue labor fácil para la crítica interpretar los aforismos del filósofo, aforismos que a veces rezuman violencia.  "Quien toma a Nietzsche al pie de la letra, quien cree en él, está perdido," dijo una vez Thomas Mann [Premio Nobel de Literatura alemán].  El pensador mismo profetizó las dificultades inherentes a la lectura de sus obras.  Su pensamiento lo experimentó como un penetrar solitario en una tierra de nadie , lugar a donde nadie sería capaz de seguirlo: "Quien es capaz de respirar la atmósfera de mis escritos sabe que se trata de un aire de altura, un aire fuerte.  Hay que estar hecho para soportarlo.  De lo contrario se corre peligro de resfriarse."                    

 

[Ahora hay que incluir otros cinco temas filosóficos, aprovechando que lo del entusiasmo del explorador sueco Sven Hedin, personaje del relato sobre la Ruta de la Seda, por los ideales del nacionalsocialismo nos llevó a lo de Nietzsche.]

                                         

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